Corrales de Comedias

Sobre el Corral de Comedias existente en Badajoz en el siglo XVI tenemos el artículo publicado por Carmelo Solís.Según cuenta, el de Badajoz fue el primero del que se tiene constancia en toda Extremadura, ya que el más antiguo, el de Trujillo data de 1605, mientras que el de Badajoz fue levantado hacia finales del XVI, más concretamente, en torno a 1592
Estaba ubicado en las casas que pertenecieron a Juan Bravo de Xerez, regidor de la ciudad ,pero sin que se concrete la calle en la que estaban edificadas estas casas. La historia de este corral de comedias se diluye a la vez que escasean los documentos que testimonien su actividad. Fernando Castón , relata la historia del pleito que sostuvo Sebastián Montero de Espinosa para detener las obras de construcción de un corral de comedias que el Ayuntamiento estaba levantando en un solar próximo a las casas que el interesado había comprado a la familia de los Bravo de Xérez en 1632. La sentencia ordena demoler las obras, que no estaban muy avanzadas, reducidas sólo a la cimentación

Lo más interesante, sin duda,de este comentario de Fernando Castón es que sitúa el emplazamiento del que hubiera sido primer patio de comedias de la ciudad. “…la plazuela lateral de las casas de don Sebastián,los corrales de las de Isabel Hernández y la calleja que iba al Hospital de la Piedad.”
Osea,la calleja seria la calle Hernan Cortes, la calle de Isabel Hernández era el último tramo de Muñoz Torrero y los corrales de sus casas salían a la de Gabriel; finalmente, que las casas principales del capitán Montero de Espinosa son hoy convento de las Descalza, las cuales se trasladaron a ellas en 11 de Mayo de 1674

Por lo tanto la fijación del emplazamiento del primer intento de teatro corral o patio de comedias en Badajoz  se encontraria en la actual calle de Gabriel Como vemos, el primer intento, de la ciudad por construir un teatro de su propiedad, había quedado en nada. Pero,según consta en los libros de actas municipales, el proyecto para el Ayuntamiento era de sumo interés, por lo que en 1640 plantea la posibilidad de adquirir unas casas en la calle Dómine Galindo hoy Donoso Cortés, propiedad de Miguel de Mendoza Martel por 500 ducados,más la redención del censo perpetuo con que estaban gravadas y que se pagaba a los Capellanes del coro de la Catedral. La construcción de un teatro en Badajoz nunca fue una empresa fácil. En esta ocasión tampoco lo será. Aunque el municipio disponga de solar para su edificación, la guerra de secesión en Portugal, prolongada entre 1640 y 1668, con enorme incidencia en la economía regional, paralizará las obras de tal manera que, cuando treinta años después, se retome el proyecto de edificación del corral de
comedias, ya no será el Ayuntamiento quien lo lleve a cabo.
En el año 1669 el Ayuntamiento hizo una donación colectiva a los tres Hospitales existentes en la ciudad, el de la Piedad, el de la Cruz y el de la Concepción, de unos solares en la calle Dómine Galindo, hoy Donoso Cortés, para edificar un Patio de Comedias. Como afirma Carmelo Solís
" El 11 de mayo de 1669 es fecha importante para la historia del teatro en Badajoz:aquel día comparecieron ante el escribano Nicolás Vázquez Ruano los regidores de los hospitales pacenses para concertarse con Juan Bautista Machado, maestro arquitecto vecino de Yelbes, reino de Portugal,en orden a la construcción del patio de comedia.Un noble motivo les animaba en tal empresa:
la utilidad que se seguiría para los enfermos acogidos en los centros hospitalarios,ya que la renta de la casa de comedias estaría agregada a ellos… ".

La obra estuvo encomendada al maestro Machado con un presupuesto de 5.400 ducados y un plazo de ejecución de menos de un año (para finales de marzo de 1670). Fernando Castón, comenta que los beneficios que obtuvieron los Hospitales con las funciones teatrales, traducidos en ducados, " no fueron tantos que enjugaran prontamente el capital de los 6.000 que les costara".

Arcadio Guerra, cita la restauración a que se pretendió para este Patio de Comedias, muy deteriorado en plena Guerra con Portugal:
" ... dijeron que respecto que la Casa de Comedias estaba arruinada, por estar destinada por Cuartel de Infantería, sin haber tablado, puertas, tabiques y bancos, de forma que no se podía hacer representación en ella y haber experimentado el poco útil que se sacaba en las Comedias que se representaron antes de ahora y que para la representación presente se necesitaba gastar en dichos reparos 400 ducados, cuya cantidad no tenían los Hospitales,por cuya causa fue preciso ajustar con Melchor de Molina, vecino de dicha ciudad, el que hiciese dichos reparos y gastase lo que fuese necesario para poner en corriente dicha casa para poder representar en ella y que por ello se le daría el útil que diese de sí la representación de 80 Comedias con
sus entradas, balcones y ventanas y bancos, por tenerlo así por útil y conveniente...dejando para el Hospital los bancos primeros y balcones, sin que dicho Melchor de Molina haya de percibir de ellos cosa alguna;"
Después de todo el trabajo que supuso su construcción, parece ser que a principios del siglo XVIII ( hacia 1732 ), el patio de comedias fue destruído.Fernando Castón ,afirma que fueron derribadas las casas que lo acogían en 1731," para levantar moradas de alquiler".
En otro punto, aclara los acontecimientos que provocaron el derribo. Dice:
" La guerra de sucesión estallaba en los comienzos del XVIII; brotó también impetuosamente en nuestra ciudad y con ella las prohibiciones del Comandante general de las Armas, de acuerdo con el Obispo, y las concentraciones de soldados y la imposición y patriótica necesidad de acuartelamiento, y, en fin, la conversión en cuartel de la pimpante y todavía fresca casa de comedias. Era el año 1730 cuando los soldados la desalojaron para ocupar el vivac de la Plaza Alta. ¡ Cuán lastimadas y maltrechas aparecían entonces la faz y las estancias íntimas del sin ventura patio !".
Sigue comentando que el maestro sangrador por aquella época, José de Sagre, decía encomendarse a Dios cada vez que pasaba por la calle del Dómine Galindo por parecerle que se le podía caer encima el edificio pues `la pared arroja de sí una muy
grande barriga no segura´. Otras quejas más harán recomendable su demolición " para fabricar en los solares dos cómodas casas de alquiler que, supuesto lo envidiable y céntrico del lugar,serían bien pronto solicitadas por algún canónigo u otro empingorotado inquilino".
Si algunas voces se levantaban reclamando su derribo,otras lo hacían en defensa de su conservación. El Hospital de la Piedad consideraba el derribo como muy lesivo para sus arcas y, por extensión,para los pobres a los que acogía. Tras ciertos recursos y apelaciones en la Audiencia, el 18 de julio de 1732 se dicta auto definitivo: autorización para construir las casas.
Según Fernando Castón
" Por el mes de diciembre de referido año, una cuadrilla de 65 personas, bajo la dirección de Diego Rodríguez,maestro alarife, armada de picos y azadas, echaba
por tierra en nueve días, aquellas en las que el Ayuntamiento de 1669 se había reservado `un aposento y balcón preeminente´".

plaza de la cruz

Al comenzar el siglo XIX en la ciudad no existía más teatro o patio de comedias que el surgido de la rehabilitación del antiguo Hospital de la Piedad, ubicado en el Campo de San Juan. Antes de esa fecha,1800, tenemos noticias de otros espacios
teatrales, aparecidos algunos a la sombra de instituciones benéficas y, siempre, religiosas.
En el artículo de Arcadio Guerra, se
cuenta, a la luz de los pocos datos conservados, la historia del Hospital de la Cruz.
El Hospital de la Cruz ya existía, a comienzos del siglo XVI en un barrio,apenas conocido y recordado en Badajoz,llamado de San Nicolás, localizado entre la actual calle Abril y la Puerta de Palmas. En dicho barrio, aproximadamente donde hoy se sitúa la calle Espronceda,se encontraba el referido Hospital cuya denominación completa será de la Vera Cruz, tomado, según Arcadio Guerra, " de la insignia del cristianismo, que se solía
colocar a la entrada de las ciudades". Este Hospital dio después nombre al espacio abierto que surgió en sus inmediaciones y que
se denominó Campo de la Cruz.Parece que este Hospital estaba destinado a la atención de los peregrinos que llegaban a la ciudad, sanos o enfermos,
teniendo la Puerta de Palmas, entrada principal, a escasos metros. No obstante en las Ordenanzas redactadas en 1803 por D.
Carlos Marín, director y Juez-Conservador del Hospicio y de los Hospitales, se especifica que su misión será alojar peregrinos y
pobres de mucha necesidad como máximo hasta tres días,no debiendo realizar tareas de curación, para lo que ya existía el Hospital
de San Sebastián que funcionaba desde 1694. En 1757 los bienes y la dirección de todos los Hospitales
existentes entonces en la ciudad pasaron a depender del Hospicio creado en 1750 por el rey Fernando VI.Como dice Arcadio Guerra:
" Esta incorporación de los Hospitales al Hospicio, treinta y ocho años antes de que se verificase la del
de San Sebastián - el " Hospital grande ", como se le llamaba por entonces - fue de carácter administrativo
y un reflejo de la tendencia unificadora de la política borbónica ".
En la práctica cada uno seguió funcionando en sus propios locales, cumpliendo las misiones encomendadas por las Ordenanzas
que, curiosamente, se publican cuando dichos hospitales ya no existían. El de la Piedad, como ya sabemos, fue comprado por Jaime Carlés, siendo destinado a Casa Teatro; el de la Cruz también debía haber desaparecido pues las curación de los enfermos
del mal "gálico" o venéreo,se realizaban en el de la Concepción, precisamente el más antiguo, que poco a poco va cediendo
protagonismo al de San Sebastián, que será el que funcione plenamente en el siglo XIX.
Aunque no hemos registrado ninguna función concreta se habla de un Teatro en el Campo de la Cruz, (Teatro de la Cruz ).
En el artículo firmado por José Sanabria (1980:27), afirma:
" Además del Teatro del Campo de San Juan existió el conocido por el de la Cruz, que estuvo en la manzana
comprendida entre las calles de Abril,Prim y Espronceda,que fue antes hospital y después almacén de fortificación"

Ángel Suárez Muñoz